Sobre mí
La blockchain promete ser un libro público. En la práctica es muy difícil de leer. Una wallet con unos años de uso acumula miles de transferencias, dust, tokens que imitan a otros y direcciones plantadas para parecerse a las que pagaste. Chainalysis y el resto de herramientas institucionales saben desenredar eso, a precios que solo un banco o un exchange pueden pagar. Casi nadie lo hace para una persona con una wallet y una pregunta. Esta web intenta cubrir ese hueco.
La herramienta
Pegas la dirección pública de una wallet y ves su balance actual, con el histórico de hasta 500 movimientos en un solo hilo. Incluye saldos en diez cadenas y posiciones en protocolos como Aave. El spam se oculta y se cuenta. Los tokens falsos y el address poisoning se marcan donde aparecen; no se borran. Las contrapartes salen con nombre cuando existe una etiqueta, y cada cantidad se valora al día en que se movió. Todo lo que ves se puede descargar en CSV.
La interfaz de consulta está en inglés; estas páginas y las investigaciones, en español.
A qué me dedico
Mi trabajo es rastrear y reconstruir actividad en cripto. Un historial hecho transacción a transacción y cuadrado contra la cadena, con cada hueco identificado: transferencias internas que el proveedor no indexa, puentes, posiciones dentro de un protocolo y tokens que se hacen pasar por otro. Después, cada operación se clasifica a efectos fiscales con las reglas del país que toque.
El mismo método sirve para preguntas de AML: de dónde vinieron los fondos, qué direcciones tocaron y si un documento cuadra con lo que registra la cadena. El resultado es un archivo que puede usar un asesor, una administración tributaria o un equipo de cumplimiento.
Hablamos
La herramienta es gratis, y las preguntas también. Si hay una wallet que te tiene atascado, o crees que puedo ayudarte con algo, escríbeme por LinkedIn.